Turismo Lovaina Bélgica

Los Beaterios de Lovaina.

Suele considerarse que la última beata belga murió en Malinas en 1994, a los 94 años de edad, aunque los beaterios como tales se extinguieron mucho antes. Pese a esa imagen decadente que ofrecen hoy en día, los beaterios que salpican las ciudades belgas de Flandes, auténticas “ciudades dentro de ciudades”, fueron una modernidad en su tiempo y acogieron el modo de vida de unas mujeres que no se resignaron a su suerte. Imbuidas de un sólido espíritu religioso y caritativo, pero a la vez celosas de su independencia económica, las beatas se sometían al voto de obediencia y castidad pero no al de pobreza y dedicaban su vida a la ayuda de los demás y a la práctica del catolicismo en un entorno no tan cerrado como el de los conventos. Vivían de su dinero, de donaciones e ingresos procedentes de la educación, el cuidado de los enfermos y trabajos como la costura, los bordados y el hilado. Las beatas más ricas poseían su propia casa en el beaterio. Las más pobres vivían juntas en casas comunales.

En Lovaina existen dos beaterios, testimonios mudos de épocas pretéritas que se han conservado como un valioso patrimonio artístico y cultural: El Beaterio Grande y el Beaterio Pequeño.


Groot Begijnhof.

El Beaterio Grande de Lovaina fue fundado alrededor de 1205. Es uno de los beaterios más grande que queda en Flandes con una superficie construida de aproximadamente 3 hectáreas. Durante su apogeo en el siglo XVII albergaba unas 360 beatas. En 1795, los franceses suprimieron el beaterio, si bien las 198 beatas fueron autorizadas a permanecer en sus casas. El resto de las edificaciones se alquilaron a mujeres ancianas. El beaterio se compone de una serie de callejuelas, plazoletas, parques y jardines con decenas de casas y de conventos de estilo tradicional de ladrillo y piedra arenisca. Fue declarada en el año 2000 Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO. Anteriormente había sido adquirido por la Universidad para alojar a estudiantes, empleados y profesores extranjeros invitados. La antigua enfermería y la vivienda común del beaterio, el Convento de Chièvres, se han convertido en un centro de congresos de la ciudad.


Klein Begijnhof.

Junto a la Abadía de Santa Gertrudis también se erigió una comunidad de beatas. El Beaterio Pequeño de Lovaina se cita por primera vez en 1272. El barrio se compone de una calle y dos callejones sin salida donde vivían las mujeres que servían en la abadía cercana. El Beaterio Pequeño disponía de recursos económicos limitados. En su apogeo apenas albergó 100 beatas. Esa cifra disminuyó dramáticamente después de la Revolución Francesa, por lo que los edificios se deterioraron rápidamente. La iglesia construida en 1636 fue derribada en 1862 y la enfermería dio paso en 1954 a la ampliación de la fábrica de cerveza de Stella Artois. En el año 2000 se restauró minuciosamente lo que quedaba del Beaterio Pequeño y se vendió a particulares. Lo único que queda es una treintena de casas en estilo flamenco tradicional.

Groot Begijnhof
Groot Begijnhof
   
Groot Begijnhof
Groot Begijnhof





Uso de cookies: Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios y mostrarle publicidad relacionada con sus preferencias mediante el análisis de sus hábitos de navegación. Si continúa navegando, consideramos que acepta su uso.
© Copyright 2011 - 2017 http://lovainabelgica.com. Última actualización: 28/01/2013 - 05:09:41.